
¿Por qué instalamos calentadores infrarrojos en los baños?
Seamos honestos: el baño no es un lugar adecuado para calentadores delicados. Es un ambiente lleno de vapor, con grandes fluctuaciones de temperatura y condensación constante. Los calentadores convencionales no funcionan bien en ese entorno.
Por eso, diseñamos lámparas infrarrojas de montaje en pared, teniendo en cuenta que deben adaptarse perfectamente al entorno del baño.
Potencia, voltaje y tamaño: todo simplificado
Estas unidades funcionan con voltajes de 220V–240V o 400V, con una potencia de hasta 2500W. Todo esto cabe en un espacio muy reducido. La idea es simple: más potencia en un espacio pequeño significa una alta densidad de calor, lo que permite calentar solo la zona deseada, sin que toda la habitación se convierta en un horno.
Elegir el voltaje adecuado depende de la capacidad eléctrica del edificio. La opción de 400V reduce la corriente necesaria para obtener la misma potencia, lo que permite usar cables más delgados y reducir las pérdidas de voltaje en distancias largas.
Pero más potencia en un espacio reducido requiere un sistema de ventilación eficaz y un buen sistema de disipación del calor. De esta manera, las piezas cercanas y la propia pared permanecen a temperaturas seguras.
Los materiales que garantizan su resistencia
Utilizamos tecnología infrarroja halógena dentro de un revestimiento de cuarzo. ¿Por qué? Porque proporciona un calor intenso y se calienta rápidamente. El ciclo halógeno ayuda a mantener estable el filamento, y el cuarzo no se ablanda con altas temperaturas.
El revestimiento del tubo está diseñado para protegerlo de los rayos UV y de la acción del calor y la humedad.
En cuanto a la instalación, utilizamos conectores R7s o SK15, ya que aseguran una conexión sólida, incluso cuando las piezas vibran o se expanden y contraen debido al calor. En un baño húmedo, las conexiones defectuosas se oxidan rápidamente; estos conectores mantienen la conexión estable.
Qué se siente al usarlo en un baño húmedo y lleno de vapor
Cuando se instala un calentador en la pared de un baño, debe funcionar bien sin problemas: debe encenderse instantáneamente, dirigir el calor hacia donde sea necesario y seguir funcionando a pesar del vapor.
Por eso, realizamos pruebas de envejecimiento en condiciones de alta humedad, simulando meses de exposición en dichas condiciones. Estas pruebas permiten detectar cualquier punto débil antes de que el producto llegue al cliente.
Para usted, eso significa menos sorpresas, mantenimiento planificado y un calentador que puede instalarse directamente sin necesidad de modificar la pared.
Nuestras pruebas de envejecimiento no son algo opcional: son la norma
Los baños no son un “ambiente hostil” opcional. Son el lugar donde realmente se utiliza el producto.
Por eso, cada lámpara infrarroja para baños pasa por pruebas de envejecimiento controlado en condiciones de alta humedad. Los datos obtenidos nos indican si la lámpara puede resistir el vapor, los cambios de temperatura y el aire corrosivo. Si lo logra, puede utilizarse en un baño real. De lo contrario, la re diseñamos. No hay atajos.